Misión

El Benemérito Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cuenca, enfocado en el cumplimiento de los principios fundamentales del Buen Vivir, para beneficio de la seguridad del cantón Cuenca y de la Sociedad en general, será la Institución conformada por el personal de más alta capacitación y entrenamiento, contará con el equipamiento y herramientas de última tecnología, para el cumplimiento eficiente de sus principales objetivos en la prevención, combate de incendios y desastres naturales o antrópicos, servicio a la colectividad y búsqueda permanente de la excelencia en su labor diaria.

Visión

Ser la Institución líder, con la máxima efectividad y eficacia en la prevención, atención de emergencias o desastres de su incumbencia, con el mejoramiento continuo de los equipos y el desarrollo técnico profesional, económico y social de todo su personal, tanto hombres como mujeres que conforman la Institución para alcanzar máximos niveles de ejecución y operación.

Historia

El Benemérito Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cuenca, como antecedente de su creación, tiene el incendio estructural de magnitud registrado la noche 21 de agosto de 1945, que destruyó edificios y casas, ubicadas en las calles Padre Aguirre y Presidente Córdova y que cobró la vida de Julio César Sánchez Orellana.

Ante los sucesos ocurridos, surge la necesidad urgente de conformar un Cuerpo de Bomberos, iniciativa que tuvo la Cámara de Comercio de Cuenca y que fue acogida de inmediato. Entonces se formaron varias comisiones, una de ellas conformadas por comerciantes azuayos que se preocuparon en recolectar los fondos, mientras que, las autoridades de la provincia del Azuay de esa época: Sr. José Crespo Vega, Gobernador del Azuay; Dr. Joaquín Moscoso Dávila, Presidente del Consejo Cantonal; Intendente de Policía; y el Sr. Leónidas Moscoso Tamariz; realizaron importantes gestiones ante el Gobierno Nacional, para la consolidación del Cuerpo de Bomberos de Cuenca.

La Fundación se efectuó en el salón de sesiones del I. Consejo y el acto de inauguración tuvo lugar el día 12 de Octubre de 1945.

En los primeros meses, la institución bomberil funcionó en la casa de propiedad del señor César Mora (Padre Aguirre entre Bolívar y Gran Colombia); después pasó a la vivienda de la familia Polo (Benigno Malo entre Lamar y Gran Colombia) en donde permaneció hasta 1948. Posteriormente, funcionó en la casa del Señor Víctor Manuel Donoso (Benigno Malo entre Presidente Córdova y Juan Jaramillo).

En 1957, poseía cuarteles barriales, un local de Escuela de Formación de Bomberos y un sitio destinado para la construcción de un edificio moderno.

En la actualidad, somos una institución sólida, con una total de 338 bomberos al servicio de la comunidad, con nueve estaciones ubicadas en diferentes sectores de Cuenca y una Escuela de Bomberos que se ha convertido en un referente de formación de profesionales a nivel nacional.

Himno Oficial Del Benemérito
Cuerpo De Bomberos Voluntarios De Cuenca

Letra del Dr. Luis Cordero Crespo

Música del Comandante Juan Eugenio Jaramillo M.

 

CORO:

Adalides que impulsa el deber,
Prontos siempre a luchar nos hallamos,
Y en el pecho este lema llevarnos:
“NUESTRA SUERTE ES MORIR O VENCER”

ESTROFAS:

De la cárdena hoguera el fulgor,
Nos trae con ánimo ciego:
Que si es grande un incendio de fuego,
Nuestro incendio es más grande de amor.

Porque el alma nos duele al pensar,
En que es nuestra la anónima cuita,
Cuando se hunde en cenizas marchita
La ventura de un plácido hogar.

Nuestras armas son armas de paz,
Somos todos los hombres hermanos:
Con el hierro que está en nuestras manos
A otros hombres nos herimos jamás.

Que el bombero de gran corazón,
Tiene el fuego por solo enemigo,
Si éste trueca su lumbre y su abrigo
En flagelo de cruel destrucción.
La alta noche o la aurora precoz,
O del día las horas lucientes,
Siempre alertas nos ven y valientes
De PELIGRO a la enérgica voz.

Pitoneros y hacheros, venid,
Y también, trepadores audaces,
A vencer a las llamas voraces,
Cuerpo a cuerpo en plutónica lid.

De sudor empapada la sien,
En el toque oiréis de FAGINA,
Que otra voz os musita divina:
“La consigna cumplisteis del bien”

La ciudad y la patria por vos,
Eludieron del fuego el apremio:
¡Oh Bombero, esperad vuestro premio,
de la propia conciencia y de Dios!

Adalides que impulsa el deber,
Prontos siempre a luchar nos hallamos,
Y en el pecho este lema llevamos:
“NUESTRA SUERTE ES MORIR O VENCER”